Digamos
que nuestros conocimientos de física son mínimos. Nunca hemos tenido un interés
real por la física y aparte de los cuatro temas hechos en el colegio, no hemos
profundizado más en el tema. Ahora bien, imaginemos que por razones laborales
tenemos que devenir expertos en teoría molecular. La primera frase que leemos
nos desmotiva y confunde:
Los
elementos son ciertos cuerpos primitivos y simples que no están formados de
otros cuerpos, ni unos de otros, y que son los ingredientes de que se componen
y en los que se resuelven en último término todos los cuerpos compuestos.
(Boyle, 1661)
¿Cuántos de nosotros seguiríamos leyendo? ¿Cuántos
de nosotros entendemos lo que estamos leyendo? Seguramente, y sin faltar,
pocos. ¿Qué ha fallado? Seguramente entendemos las palabras
elemento, cuerpo, primitivo, simple, formados,
otros, ingredientes, resuelven… Entonces, ¿porqué nos cuesta tanto ENTENDER
lo que se nos quiere decir?
En el capítulo dos de Estrategias de lectura de
Isabel Solés (1998) se profundiza sobre la cuestión del leer, comprender y
aprender señalando diferentes aspectos a tener en cuenta, los cuales considero suficientemente relevantes cómo para mencionarlos a continuación:
En primer lugar, todo texto para ser comprendido
debe estar bien elaborado. En segundo lugar, el lector debe participar
activamente del acto de leer, procesando y atribuyendo significado a lo leído.
Para que esto sea factible, no debemos olvidar dos factores esenciales: los
conocimientos previos que nos permitan hacer conexiones y la motivación. Sólo
si tenemos conocimientos previos podremos entender lo expuesto, darle sentido,
y asegurar un aprendizaje significativo que nos lleve a nuevas lecturas y
nuevas conexiones.
Y no podemos olvidar la importancia de conocer de antemano
el objetivo de nuestra lectura. No es lo mismo leer por placer que leer para
exponer, resumir, justificar o estudiar. Cada objetivo requiere una técnica de
hacer, de leer. Todos, incluso los más pequeños, necesitamos saber que se espera de nuestra lectura para
poder realizarla con éxito.
Todo lo aquí expuesto a modo de reflexión adquiere
mayor significación cuando estamos hablando de niños y niñas que aprenden a
leer e intentan construir su conocimiento a partir de la lectura. Luego, para
que su aprendizaje sea realmente significativo, debemos contextualizar su
lectura, enseñarles a leer interpretando despertando su interés, motivación e
implicación y evitando ese sentimiento de fracaso que puede llegar a parlar
todo el proceso de aprendizaje.
Un ejercicio que puede resultar divertido y
entretenido para hacer en las aulas es el siguiente: escoged un cuento cualquiera
y seleccionad el último párrafo del cuento. Escribidlo de manera desordenada en
la pizarra y presentadlo a los alumnos.
Muy probablemente no tendré sentido para ellos: palabras inconexas, oraciones
sin sentido. Proceded a leer el cuento. Al llegar al ultimo párrafo, pedid a
los alumnos que pongan las palabras en orden para obtener lo que ellos creen será
el párrafo final. Una vez hecho, leed el párrafo real y comparad.
Átomos, molècules y cristales. http://www.quimicaweb.net/grupo_trabajo_fyq3/tema5/index5.htm.
Acceso el 16 de Abril de 2014.
Solé, I. Estrategias
de lectura. Grao:Barcelona, 1998.